La instalación de un techo de cristal para patios te permite extender tu proyecto sin perder las prestaciones que ofrece un patio
Los patios no son un capricho de la arquitectura mediterránea. No existen porque no sabíamos qué hacer con esos pocos metros cuadrados que quedan en el centro de los edificios: tienen una razón de ser muy importante. Un patio regula el flujo de luz y aire que recibe un edificio, contribuyendo a mantener una temperatura y humedad idóneas. Además, solían servir como punto de encuentro para los diferentes habitantes de una vivienda o de un patio de vecinos. En muchos lugares del mundo (incluso en nuestro país) siguen cumpliendo una importante función social.
Sin embargo, hay veces que la apertura de los patios es justamente lo que limita su uso, especialmente en climas lluviosos. Muchos proyectos se beneficiarían de la instalación de un techo de cristal en el patio, y por eso en Glaxior hemos puesto a disposición de nuestros clientes una nueva gama de soluciones de acristalamiento.
Techos de cristal para patios en proyectos profesionales
En Glaxior solo trabajamos con clientes profesionales, por lo que nuestra gama de techos de cristal se adapta a todo tipo de proyectos. Pero algo que tienen en común todos los patios acristalados es que el espacio habitable se amplía automáticamente.

Con independencia del tipo de proyecto (doméstico, comercial, de hospitalidad, etc), la instalación de un techo de cristal en un patio permite mantener una ambivalencia que siempre es útil. Se mantiene el acceso a la luz natural a la vez que se protege del viento y la lluvia. Incluso, en los techos motorizados, se puede regular la entrada de aire. Esto permite a instaladores, estudios e interioristas mantener intactas todas las prestaciones que ofrece la presencia de un patio (y que describimos más abajo), pero ganando todos esos metros cuadrados de espacio habitable bajo cualquier condición climatológica.
En muchos casos, los techos de cristal no cubren la totalidad del espacio del patio, sino que sólo abarcan una porción, que normalmente suele encontrarse cerca de las zonas porticadas. Este tipo de instalaciones no sólo da acceso a las entradas y salidas; también protege la fachada y las estructuras del desgaste de los elementos, alargando la vida del edificio y disminuyendo sus necesidades de mantenimiento y reparación.
Mantener el cielo abierto de un patio es una medida de ahorro energético
No es inusual encontrarnos con proyectos que llevan al extremo la noción de ganar espacio a través del patio, convirtiéndo este en una habitación más de la vivienda. Pero, al instalar un techo de cristal en lugar de uno convencional, el proyecto adquiere una gran ventaja: quedan intactos los flujos de luz, y gracias a los techos motorizados de Glaxior, también se protegen los flujos de aire.
Estas propiedades bioclimáticas son, como decíamos, claves en la regulación de humedad y temperatura, pero también son factores decisivos en el ahorro energético del edificio. A través de lo que se conoce como medidas pasivas, se consigue optimizar la función de los sistemas de climatización, y se reduce drásticamente la necesidad energética para iluminación artificial.
