Las veremos cada vez más en todas partes: las pérgolas bioclimáticas han venido para quedarse y merece la pena familiarizarse con ellas para aprovechar sus características
Están empezando a aparecer en todas las terrazas y jardines, y cada vez las veremos en más sitios. Las pérgolas bioclimáticas han aparecido como una solución versátil y asequible para hacer habitables los espacios exteriores sin desperdiciar energía ni tener que invertir en grandes reformas. Pero, ¿qué es exactamente una pérgola bioclimática, y en qué se diferencia de una pérgola convencional?
La clave está en el adjetivo: “bioclimático” es aquello que aprovecha los recursos naturales para reducir el consumo energético y mejorar el confort de los usuarios a través del diseño pasivo y la adaptación al entorno. Una pérgola bioclimática, por tanto, tiene elementos móviles que permiten maximizar ese aprovechamiento.
¿Qué es una pérgola bioclimática?
Una pérgola bioclimática es un elemento estructural de exterior sostenido por columnas que crea zonas de sombra y cuya cubierta se puede adaptar a las condiciones climáticas en cualquier momento para utilizar los elementos naturales a favor del ahorro energético y el confort térmico.
Para llevar a cabo esa adaptación, la cubierta de una pérgola bioclimática es móvil. Esto quiere decir que la cubierta o techo está compuesta de lamas o tablas cuya orientación se puede cambiar de forma autónoma por el usuario. Esta característica permite regular la entrada de luz, aire y humedad, alterando así las condiciones climatológicas tanto del interior de la pérgola como de las habitaciones contiguas en el caso de que ésta esté instalada junto a un edificio habitable.

¿Cómo funcionan las pérgolas bioclimáticas?
Las pérgolas bioclimáticas de Glaxior funcionan con un sistema motorizado que se controla a través de un mando a distancia. Los usuarios pueden elegir la orientación y el grado de apertura de las lamas de la cubierta, dejando pasar más o menos luz, y controlando la ventilación en todo momento. Además, nuestros modelos cuentan con un sensor opcional que detecta la humedad ambiente para cerrar el sistema de forma autónoma en caso de precipitaciones.
Pero, ¿no está sostenida una pérgola por cuatro columnas? ¿Afecta a la ventilación y la humedad la orientación de las lamas, si se trata de una estructura sin paredes? La respuesta es que sí, porque las pérgolas bioclimáticas de Glaxior son compatibles con otras estructuras de cerramiento y acristalamiento, desde nuestras cortinas de cristal hasta otras coberturas textiles que protegen del viento, de los insectos o que sencillamente ofrecen privacidad.
Además de poder cerrar, aunque no sea de forma hermética, el espacio que cubren nuestras pérgolas, hemos diseñado un modelo que ofrece a los clientes finales control sobre la iluminación, el desagüe e incluso el sistema de sonido, que se puede incorporar en la estructura durante la instalación.

Aprovechar los espacios exteriores sin perder la apertura
Ya hemos hablado de cómo nuestros sistemas de acristalamiento permiten ganar el espacio que resguardan del viento, la lluvia y las temperaturas extremas. Pero hay un factor climático que el cristal por sí solo no puede controlar, y es la incidencia del sol.
En muchos puntos de nuestro país, como Valencia o Málaga, se reciben entre 2500 y 3000 horas de sol al año. Eso son cerca de 300 días: más de un 80% del año recibimos incidencia directa de los rayos del sol. Y mientras que eso hace de nuestro país un destino turístico de fama internacional y nos coloca en los primeros puestos de calidad de vida, sabemos que la crisis climática y el clima mediterráneo hacen necesario protegerse de la radiación solar. Instalar una pérgola bioclimática ofrece esa protección tan necesaria, pero a la vez conserva intacto todo lo que nos gusta de los espacios exteriores: el contacto con la naturaleza y el acceso al aire libre cuando las condiciones ambientales permiten disfrutar de este de forma segura.
Nuestras pérgolas bioclimáticas se adaptan a cualquier espacio, y se pueden instalar de forma autónoma y sencilla. Gracias al diseño puntero de nuestro sistema, los equipos de instaladores independientes pueden realizar las modificaciones específicas que necesite cada módulo sin comprometer la integridad del sistema. Además, nuestras pérgolas disponen de un sistema de seguridad patentado que garantiza la seguridad de los instaladores y los usuarios en todo momento. Ponte en contacto con el equipo técnico de Glaxior para que te asesoremos en base a tu proyecto: contamos con los profesionales más cualificados y preparados del sector. Ellos te ayudarán a llevar tus proyectos al siguiente nivel y ofrecer a tus propios clientes un producto inmejorable de extrema calidad y confianza.
