¿Se puede incendiar un edificio de cristal? La historia del Crystal Palace

¿Puede prenderse fuego un edificio de cristal? Sabemos que el vidrio es un mal conductor del calor, pero algunos episodios en la historia de la arquitectura occidental nos hace cuestionar la inflamabilidad de este material, como el caso del célebre incendio del Crystal Palace

El Crystal Palace: símbolo de la Era Ilustrada e hito de la arquitectura de cristal

A mediados del siglo XIX, un jardinero llamado Joseph Paxton propuso una solución original, innovadora y francamente genuina para el problema al que se enfrentaba el comité encargado del diseño del edificio que iba a albergar la Exposición Internacional de Inventos Tecnológicos

El rey Alberto había encargado a un grupo de ingenieros y arquitectos que diseñaran una propuesta para la Exposición. El edificio, que se iba a construir en Hyde Park, tenía que poder ser recorrido de forma uniforme y continua por los visitantes, por lo que no podía tener escaleras ni habitaciones separadas, un requisito que no cumplía prácticamente ninguno de los edificios históricos. 

Tras meses de propuestas que no llegaban a consensuar ni materializarse, retrasos en los plazos y obras interrumpidas, Joseph Paxton, que era un jardinero relativamente desconocido hasta entonces, propuso al comité una idea prometedora: hacer un invernadero a gran escala que pudiera albergar la exposición. Estas eran las ventajas de construir un edificio hecho íntegramente de cortinas de cristal: 

Satisfacía las demandas ecologistas. Había un sector de la burguesía londinense que exigía ver respetada la biodiversidad arbórea del parque, y el diseño de Paxton contemplaba construir el edificio con los árboles que ya estuvieran sobre el terreno dentro, sin tener que talar ninguno. El hecho de que el edificio en sí fuera un invernadero hizo que fuera mucho mejor aceptado por los conservacionistas.

-Sería una demostración de pericia técnica. El edificio estaría hecho de partes iguales que podían construirse en masa, a bajo coste, y en tiempo récord. Se trataba de una estructura de acero modular cubierta de cortinas de cristal que tendría tres veces el tamaño de la Catedral de San Pablo. Una vez aprobado el proyecto, el edificio fue construido en 190 días. 

-Después de la exposición, se podría desmontar. No todos los sectores de la alta sociedad estaban de acuerdo con la construcción de un mega-edificio en la mitad del parque, pero el diseño modular y la ligereza de la estructura de acero y cristal hacía no solo que el edificio fuese hipotéticamente desmontable, sino que todos los materiales podían ser reaprovechados para otros proyectos. 

Materiales inflamables pegados al cristal: el final del Crystal Palace 

Al final, el edificio fue tan exitoso que nunca se desmontó, aunque sí se reubicó en otra zona de Londres para liberar el espacio que ocupaba en el parque. A lo largo de las décadas se convirtió en un icono no sólo de la cultura británica, sino en un hito de la ingeniería moderna, pues se trataba, al momento de su construcción, del edificio de cristal más grande del mundo. 

Sin embargo, el 30 de noviembre de 1936, lo que empezó siendo un pequeño incendio accidental en una de las oficinas del Crystal Palace terminó propagándose rápidamente por todo el edificio. El incendio fue denunciado a las autoridades sobre las 19:00 de la tarde, y aunque se destinaron cientos de efectivos de bomberos a intentar extinguirlo, para la madrugada del 31 de noviembre el Crystal Palace había quedado reducido a un amasijo de hierro fundido y cristal derretido. 

Tan solo sobrevivieron dos torres que eran estructuralmente independientes del pabellón central, pero fueron derribadas por seguridad unos días después. El incendio, además de ser una pérdida enorme de patrimonio artístico y arquitectónico, suscitó una preocupación nueva entre la sociedad de la época, que había replicado extensivamente la estética y estructura del Crystal Palace en otras ciudades y países: ¿se puede incendiar un edificio de cristal? 

¿Puede prenderse fuego un edificio de cristal? 

Como tal, no: el vidrio o cristal no arde en llamas. Se trata de un material incombustible, es decir, que resiste el fuego sin emitir gases inflamables ni llamas abiertas. Sin embargo, lo que sí tiene el cristal es un umbral de fusión, que varía entre los 1400ºC y los 1600ºC. Es decir, que a partir de esa temperatura, que será más o menos alta dependiendo de la composición del vidrio, este empieza a derretirse

Estrictamente hablando, un cristal no puede prenderse fuego, pero sí las estructuras y materiales que lo rodean. En el caso del Crystal Palace, se cree que fue el suelo de madera, que no tenía ningún tratamiento ignífugo, el que condujo las llamas por toda la planta de la nave central. El cristal se rompió rápidamente, debido al choque térmico, dejando entrar mayores cantidades de oxígeno que alimentaron las llamas, acelerando todo el proceso sin que los efectivos de bomberos pudieran hacer nada por impedirlo.

Hoy en día contamos con protocolos, legislación y materiales de seguridad que disminuyen en gran medida el riesgo de incendio, y que minimizan la extensión de los daños en el caso de que lo haya. En el caso de las cortinas de cristal, utilizamos un tipo especial de cristal de seguridad: el vidrio templado, que resiste temperaturas mucho más altas durante mucho más tiempo, y que, en caso de romperse, no se fractura en esquirlas, sino que se fragmenta en trozos granulares. 

Las consecuencias del incendio

Después del incendio del Crystal Palace, una serie de cambios y legislaciones se pusieron en práctica en Reino Unido. Por ejemplo, se mejoraron las infraestructuras de riego, puesto que, al estar localizado en lo alto de una colina, los bomberos tuvieron problemas para conseguir la presión necesaria en las mangueras extintoras. 

También se utilizaron como base los tiempos de deflagración y combustión que se registraron en el edificio para crear nuevos protocolos de aforo y de evacuación, especialmente los implementados en fábricas

También a consecuencia del incendio, se priorizó la seguridad en las planificaciones urbanísticas. Gracias a que el incendio ocurrió durante la noche no se lamentaron víctimas mortales, pero si hubiera sido de día no habría dado tiempo de evacuar al personal debido a la rápida propagación de las llamas. 

Por último, y más importante para el tema que nos ocupa, el incendio del Crystal Palace desafió la noción victoriana de que el cristal sin procesar era naturalmente resistente al fuego. Fue a partir de este incendio que se empezó a invertir tiempo y recursos en desarrollar tratamientos que mejoraran la resistencia del cristal. De estos esfuerzos nació eventualmente la fórmula que tenemos hoy en día para conseguir un vidrio templado como el que usamos en las cortinas de cristal de Glaxior. 

Desde entonces en la industria no hemos dejado de invertir en innovación y desarrollo, y hoy podemos declararnos orgullosos sucesores de una tradición tecnológica que tiene por primera y última misión garantizar el bienestar de los edificios y de sus usuarios. 


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