El vidrio templado: qué es y para qué se utiliza

El vidrio templado es el material que utilizamos para nuestros sistemas de acristalamiento: se trata de un tipo de cristal especial que permite elevar significativamente las condiciones de seguridad y aislamiento con respecto al cristal tradicional.

Este tipo de vidrio se consigue a través de un tratamiento térmico al que se somete el cristal, y que lo hace resistente a los golpes y a los cambios bruscos de temperatura. Para conseguir esas características, el vidrio se calienta primero poco a poco hasta alcanzar altas temperaturas, y después se enfría rápidamente. Gracias a la configuración resultante de este proceso, en la inusual eventualidad de que un vidrio templado se rompa, este se fragmenta en trozos granulares o redondeados, en lugar de en las esquirlas habituales del cristal tradicional, lo que reduce muchísimo el riesgo de lesión por cortes.

El uso doméstico y comercial del vidrio templado

Convivimos diariamente con superficies de vidrio templado sin ser conscientes de ello. Lo encontramos en electrodomésticos (puertas de hornos, de microondas, estanterías de frigoríficos, vitrocerámicas, etc), en mobiliario como mamparas de ducha, balaustradas o escaparates, y en las ventanillas y lunas de los vehículos a motor. 

Estas características de seguridad del vidrio templado es lo que hace que lo usemos de forma intensiva en entornos domésticos o de alto riesgo, como por ejemplo las cortinas de cristal y otro tipo de cerramientos, que nos separan de los espacios exteriores y que, al estar en contacto con la intemperie, están sometidas regularmente a diferencias de temperatura y movimientos de deslizamiento e impacto resultantes del uso cotidiano.

Según estadísticas del Ministerio de Sanidad, hasta el 80% de los accidentes domésticos relacionados con el vidrio ocurren dentro del hogar: un 20% de los accidentes suceden en comedores y dormitorios, mientras que el 40% se concentran en la cocina. Con los avances tecnológicos y legislativos de las últimas décadas se ha estabilizado drásticamente la gravedad y frecuencia de estos accidentes. El vidrio es un material seguro, fácil de limpiar y es un buen aliado en decoración, arquitectura y urbanismo. Pero su uso, como el de casi todos los materiales, conlleva la asunción de un riesgo que se puede disminuir al elegir proveedores de confianza que trabajen con materiales de primera calidad. 

Usar vidrio templado en un acristalamiento con todas las garantías de calidad y seguridad

El vidrio templado tiene una resistencia hasta diez veces superior a la del vidrio convencional, y sin embargo no compromete la entrada de luz: una característica muy valorada en los proyectos profesionales que necesitan ofrecer una solución equilibrada entre seguridad y unidad arquitectónica. 

En Glaxior la prioridad es el bienestar de los clientes finales y el éxito en los proyectos de nuestros partners. Por eso solo trabajamos con tecnología puntera y diseños hechos por profesionales y para profesionales. Nuestros sistemas de acristalamiento de vidrio templado son sometidos a rigurosos estándares de seguridad, y no sacamos ninguna pieza al mercado que no cumpla con los tests de impacto y rotura del CTE y las normas de la Unión Europea, compulsadas por la Asociación Española de Normalización y Certificación. Nosotros nos preocupamos de que las cortinas de cristal que instalas en tus proyectos sean el producto de mayor calidad del mercado, para que tú puedas concentrar tus esfuerzos en llevar a tu proyecto a donde quieras. 

Ponte en contacto con el equipo de Glaxior, y nuestros técnicos te darán toda la información pormenorizada acerca de nuestros sistemas y materiales. Además, en nuestra página de recursos tienes acceso a nuestra información y guías técnicas. 


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