Cocina con techo de cristal: ¿moda pasajera o solución permanente? 

Imagen del interior de una cocina con el techo de cristal

Hace una década aparecieron en nuestras revistas de arquitectura e interiorismo: ¿cómo han envejecido las cocinas con techos de cristal? 

Las vimos en Pinterest, en Architectural Digest y en todos los blogs de decoración e interiorismo. Hace cinco años, las cocinas con techo de cristal se habían convertido en el ideal a aspirar: quién no quería imaginarse tomando el café en una isla de cocina de madera bañada por la luz del atardecer, o cocinando una sopa a fuego lento mientras la lluvia repiquetea contra las planchas de vidrio. 

Unos años más tarde, el clamor por las cocinas con techo de cristal se ha disipado un poco, y es momento de evaluar qué tal ha envejecido esta tendencia que nos prometía una vida de encantado cottage británico. 

Cambios en las tendencias: de «glass box» a un acento de luz 

El origen de esta tendencia viene, al igual que la popularización victoriana de la orangerie, del paisaje inglés, donde las condiciones urbanísticas, estéticas y sobre todo, climáticas, son muy distintas a las de España. El frecuente estado nuboso de los cielos ingleses hace particularmente atractiva la idea de sustituir el tejado de una cocina por un cerramiento de cristal: se aprovecha la luz natural al máximo, y se necesita un mantenimiento mínimo, pues las habituales lluvias y la inclinación de las cubiertas se encargan de mantener las cubiertas de cristal libres de residuos y polvo. 

Imagen de un techo de cristal móvil motorizado en un porche

La naturaleza estática de las fotos deja fuera, como es lógico, las dinámicas de la vida real. En climas muy calurosos como el nuestro, los espacios acristalados tienen que acompañarse de una cuidadosa planificación de climatización y medidas pasivas, para evitar que se conviertan en lo que realmente son: invernaderos. En entornos con fuerte impacto del mundo natural y pocas precipitaciones, la acumulación de polvo y suciedad será intensiva, por lo que es necesario prever una inclinación adecuada para facilitar el mantenimiento del acristalamiento. También es conveniente, como empresa instaladora, anticipar las condiciones necesarias para que las medidas de mantenimiento y limpieza que puedan realizarse de manera segura y autónoma por parte de los usuarios. 

Más allá de estas consideraciones prácticas, se encuentran las subidas y bajadas de las tendencias decorativas y arquitectónicas. Con el paso del tiempo, se ha suavizado el entusiasmo por un techo de cristal que cubra la totalidad de la superficie del techo. El efecto glass box, fue, en efecto, un remanente de la arquitectura modernista del siglo XX. Gradualmente se ha ido transformando, hasta intercambiar las cuatro paredes acristaladas por superficies más pequeñas y discretas que aportan esa iluminación cenital y la apertura visual, que no nos obligan a soportar los efectos secundarios de cocinar en dentro de una caja de cristal. 

Imagen de un acristalamiento retráctil de gran tamaño en un techo

Los retos de convertir una orangerie en cocina: fontanería, ventilación y materiales 

Podemos estar todos de acuerdo en que, sea con la espectacularidad del 2015 o con la discreción de 2026, las cocinas-invernadero son objetivamente bonitas. Si se cuenta con el asesoramiento de un equipo de profesionales que sepan calcular correctamente la orientación y el tipo de acristalamiento que puede necesitar el techo de una cocina, puede ser una solución realmente brillante. 

Imagen de un skylight vintage en el techo de una cocina

Pero, además de la gestión térmica, hay que tener en cuenta una serie de aspectos clave para poder integrar un acristalamiento en una habitación con unas necesidades tan específicas e innegociables como es una cocina: 

  • La ventilación. A pesar de que los sistemas extractores modernos son muy eficaces, siempre es recomendable (y según algunos códigos de edificación, obligatorio), que una cocina tenga ventilación natural. Los techos de cristal motorizados ayudan a solventar este problema, pero tienen que ser compatibles con las equipaciones de cocina y contemplar la resolución de necesidades de ventilación y protección de viento y lluvia simultáneamente.
  • La infraestructura: fontanería y sistema eléctrico. Además de la cuestión de los humos, las cocinas suelen tener electrodomésticos de alto consumo, como el frigorífico, el termo o el horno eléctrico, que precisan de sistemas eléctricos actualizados, y fontanería específica para el desagüe de la pila, el lavavajillas o la lavadora. Aunque, en la mayoría de los casos, estos sistemas no suelen pasar por el techo, los espacios con grandes acristalamientos necesitan una consideración específica para sostener toda esta infraestructura, particularmente en proyectos donde se pretende instalar un techo de cristal en cocinas antiguas con paredes de piedra o de barro cocido. 
  • Los materiales. Es importante contar con acristalamientos que resistan las condiciones generadas por las actividades habituales de una cocina, particularmente la condensación. Los materiales deben tener tratamientos anticorrosivos, deben ser seguros para el uso humano y resistir la fricción provocada por los humos, los cambios de temperatura y otros efectos colaterales de la actividad cocinera.
Imagen de un comedor tipo office con un techo de cristal fijo

Si estás pensando en incorporar una cocina con techo de cristal a tu proyecto

En Glaxior acabamos de lanzar toda una gama de techos de cristal, móviles y fijos, diseñados específicamente para clientes profesionales. Son fáciles de instalar, versátiles para todo tipo de proyectos, y traen consigo toda la información técnica que un profesional pueda necesitar. Contamos con los mejores asesores del mercado, por lo que, si tu proyecto necesita un techo de cristal, en la cocina o en cualquier otro espacio, no tienes más que ponerte en contacto con nuestro equipo. 

Dentro de la gama de techos de cristal de Glaxior se incluyen los modelos: 

  • Skyglass: un techo móvil de hojas deslizantes a medida, con salidas de hasta 7000mm, compatible con vidrio de cámara, laminar o panel sándwich.
  • Skylight: un techo móvil manual o motorizado con vidrio de seguridad 3+3, policarbonato o panel sándwich. El diseño es ligero y el precio contenido.
  • Skygallery: techo fijo de línea sencilla y elegante, con cristal, panel sándwich o policarbonato, con salidas de hasta 7000 mm.
  • Garden rain: una cubierta de lona técnica sobre palillería, siempre motorizada, pensada para grandes formatos y protección frente a la lluvia.

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